Es triste e incompresible, recordar un año más, de una expresión legítima del descontento social, cuando en la realidad, fueron excesos de vandalismo delincuenciales, que convirtieron al país, en un escenario de violentos actos de saqueos, destrozos, quema de edificios como el de la Contraloría, y el Centro Histórico de Quito, todo esto comandados por dos dirigentes indígenas, Jaime Vargas y Leonidas Iza, presidente de la Conaie y director de los movimientos sociales respectivamente. Si en verdad la Constitución, reconoce la existencia de “ Nacionalidades Indígenas”, no por eso ellos no pueden caotizar al país, y peor aún causar destrozos múltiples a la propiedad ajena. Yo me pregunto ¿dónde estuvieron las autoridades policiales y militares que permitieron semejantes atrocidades? Hasta el momento no hay detenidos ni los indígenas, usados como escudos humanos, otros alegan que fueron “ infiltrados” los que cometieron esos actos que desdicen de una lucha por conservar los derechos humano