El sospechoso debe presentarse tres veces por semana. Esa es la medida cautelar que otorgó una jueza de Garantías Penales que calificó la flagrancia de su detención. El hombre, quien se desempeñaba como funcionario judicial, está acusado de “constantes agresiones sexuales” en contra de su hija, una niña de 12 años. Los hechos se dieron en Puerto Quito, un cantón de Pichincha.