Turismo de los violentos

Hace 10 000 años caminábamos por el bosque, veíamos un movimiento entre las hojas, intuíamos un peligro y corríamos; si tras nuestro venía un tigre, la mente inhabilitaba la parte racional para no distraernos y ganar al depredador. Hasta hoy, nuestras mentes son máquinas de sobrevivencia. En países con leyes estrictas y pena de muerte,