Un diálogo insípido

Lo volvió a hacer. Virgilio Saquicela se ofreció como convocante y mediador en un diálogo de alto nivel entre Legislativo y Ejecutivo. Medida efectista sin ruta, metodología ni voluntades de base… Lo dejaron colgado otra vez. Nadie lo toma en serio y no convoca ni a los muertos. El diálogo insípido -al borde del fracaso-