Dos años de conflicto armado interno
Written by admin on 02/01/2026
‘El Ecuador estaba al borde del precipicio, con una red de narcotráfico metida en todas las instituciones, con inseguridad, con cero esperanza, pero lo arreglamos.’ Estas fueron las palabras textuales del Primer Mandatario en el ‘Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026’, realizado esta semana en Panamá.
Días antes, en el ‘Foro Económico Mundial de Davos’, aseguró que libra una ‘guerra total contra el mal y el narcoterrorismo’ y en la inauguración de la ‘Conferencia Internacional sobre Drogas Sintéticas’ afirmó que no se va detener ‘porque esta guerra no es solo contra un producto, sino contra un sistema’.
Queda claro que Daniel Noboa está enamorado de la guerra, no solo por sus declaraciones públicas sino tambien por sus acciones. Este lunes 26 de enero anunció una millonaria inversión de 230 millones de dólares para la compra de equipamiento y tecnología militar, al tiempo que desplegó a 10 000 militares en la costa para una ‘ofensiva total’.
Pero el entusiasmo presidencial choca con las cifras de dos años de conflicto armado interno, mantenido en la práctica, pese a que la Corte Constitucional declaró su inconstitucionalidad causal porque los grupos criminales no cuentan con una estructura de mando para operaciones militares, por lo que no existe la invocada figura.
Las cifras muestran que mientras en 2024 los asesinatos sumaron 6 964, el 2025 los homicidios subieron a 9 216, un 30,48% más de muertes violentas desde que se aplica el plan de seguridad. Además, la mayoría de los muertos (5 200 personas) eran jóvenes de entre 18 y 34 años de edad y el 91% eran hombres, por lo que el eslogan de ‘el gobierno de los jóvenes’ resulta, por decir lo menos, paradójico.
Pero a pesar de reguero de sangre, en 2025 se incautaron 214 toneladas de drogas, 80 toneladas menos que en 2024, cuando fueron 294 toneladas las requisadas. A ello se suma que los mercados ilícitos, pese a los 16 estados de excepción con sus respectivas ampliaciones, han generado ‘cadenas de valor’ que incluyen: narcotráfico, minería ilegal, secuestros y extorsión, de acuerdo al Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado.
Después de tanta muerte necesitamos repensar el país, con criterio amplio, como lo hace la abogada Karen Sichel, de la Universidad de Cambridge, quien explica que nos encontramos en ‘el peor escenario posible’, dado que la militarización es insuficiente para aplacar la crisis de inseguridad, dada la corrupción de la Función Judicial y el populismo penal del Presidente, que debilitan al Estado y, con ello, favorecen a las estructuras criminales que dicen combatir.