Urgen más controles en las vías y una mayor responsabilidad ciudadana en Ecuador
Written by on 04/04/2026
Las recientes imágenes del bus que se incendió en el sur de Quito son escalofriantes. Incluso, asustan porque son escenas que le puede pasar a cualquier persona -a usted que lee este editorial-. Porque hay una verdad que parece incuestionable: los ecuatorianos estamos sometidos a un destino arbitrario en las calles, avenidas, autopistas y carreteras de este país.
Según los videos, se ve claramente que el motociclista, que falleció, cruzaba con todo el derecho que le otorgaba el semáforo. Ya habían transcurrido varios segundos desde que había cambiado a verde. Sin embargo, el conductor del bus cruzó en rojo, arrolló al motociclista y se incendió. Afortunadamente, los pasajeros lograron escapar con vida del vehículo.
Muy probablemente, no haya ecuatoriano que no haya tenido que frenar. A pesar de tener la vía libre en el cambio de semáforo porque alguien pasó en rojo.
Lo cierto es que hay mucha irresponsabilidad en la conducción en Ecuador. El martes pasado, un equipo de EL COMERCIO regresaba de Ambato. Un camión iba cambiando de carril en la carretera a la altura de Latacunga. Se podría pensar que estuvo bajo los efectos del alcohol, pero en realidad estaba chateando por el celular.
Esa es una imagen constante en las vías ecuatorianas. En Quito, sea la Ruta Viva, la Simón Bolívar o la Mariscal Sucre, a diario los conductores están con el celular en la mano.
Estas acciones que hacen peligrar la vida humana y animal, se repiten en todo tipo de vehículos. No es una cuestión educativa o de diferencias socioeconómicas. Es un problema de todos, de choferes profesionales o no, de autos de alta gama y los menos acaudalados. La responsabilidad es de todos los ecuatorianos.
El tránsito es una de las grandes crisis nacionales. Se puede acusar a las autoridades de tránsito nacional y locales por la siniestralidad en las vías. Es notoria la falta de control. Los camiones usan el carril izquierdo,, Pero no es menos cierto que los ciudadanos ignoramos las normas de tránsito.
Las velocidades son mayores a las permitidas. Las direccionales parecen más un adorno que una necesidad de comunicar que se cambia de carril o se va a doblar en una esquina.
Los indicadores de la Agencia Metropolitana de Tránsito son graves. En el consolidado de los dos meses de este año, los siniestros aumentaron en un 2% y los lesionados un 7% respecto al 2025. Afortunadamente, el número de fallecidos se ha reducido al 19%.
Sin embargo, en el país, cuando hay medidas sancionadoras por exceso de velocidad, por ejemplo, hay una queja general.
Sí, son necesarios más controles y una normativa más severa, pero de nada servirán sin una responsabilidad ciudadana.