Radio hola

Current track

Title

Artist

El Niño exige planificación y liderazgo

Written by on 05/25/2026

Ecuador vuelve a mirar al cielo con preocupación. El anuncio de que el COE Nacional se prepara para enfrentar un posible fenómeno de El Niño no debería ser interpretado únicamente como una alerta climática, sino como una prueba para la capacidad del Estado de anticiparse a las crisis y proteger a la ciudadanía.

La memoria colectiva del país conserva aún las huellas de anteriores fenómenos climáticos que dejaron pérdidas humanas, destrucción de infraestructura, afectaciones económicas y profundas heridas sociales. Carreteras colapsadas, inundaciones, hospitales desbordados, viviendas destruidas y miles de familias desplazadas forman parte de un pasado que Ecuador no puede permitirse repetir. Por eso, cada anuncio preventivo debe ser acompañado de acciones concretas, verificables y coordinadas.

‘La diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia nacional dependerá, en gran medida, de las decisiones que se tomen antes de que caiga la primera gran lluvia’.

El verdadero desafío consiste en transformar la advertencia científica en decisiones oportunas. Limpiar alcantarillas, reforzar taludes, revisar puentes, garantizar sistemas de drenaje, preparar albergues, abastecer hospitales y coordinar con gobiernos locales son tareas que deben ejecutarse antes de que lleguen las lluvias intensas. Cuando las emergencias empiezan, ya es tarde para improvisar.

En este contexto, la articulación entre el Gobierno central, los municipios, las prefecturas y las entidades de respuesta será determinante. Ecuador ha mostrado históricamente dificultades para coordinar competencias y evitar la dispersión institucional en momentos críticos. El COE Nacional debe convertirse en un espacio técnico y operativo, no político. La ciudadanía espera eficiencia, no disputas burocráticas.

También es fundamental que exista transparencia en el manejo de recursos públicos destinados a la prevención y atención de emergencias. Los fenómenos naturales no pueden convertirse en oportunidades para la opacidad ni para la contratación irregular. Cada dólar invertido debe responder a prioridades claras y estar sujeto al escrutinio ciudadano.

La dimensión económica de un posible fenómeno de El Niño tampoco puede subestimarse. Sectores estratégicos como la agricultura, el transporte, el comercio y el turismo podrían verse seriamente afectados. Miles de pequeños productores rurales enfrentan una vulnerabilidad permanente frente a inundaciones y pérdidas de cultivos. Protegerlos implica no solo reaccionar ante el desastre, sino construir mecanismos de resiliencia y apoyo sostenido.

La experiencia internacional demuestra que los países que mejor enfrentan los eventos climáticos extremos son aquellos que invierten en prevención y planificación de largo plazo. Ecuador necesita avanzar hacia una cultura institucional de gestión de riesgos que no dependa de la coyuntura ni del impacto mediático de las tragedias. El cambio climático ha incrementado la frecuencia e intensidad de estos eventos, y eso obliga a repensar las políticas públicas desde una lógica preventiva.

La ciudadanía también tiene responsabilidades. La ocupación irregular de quebradas, la acumulación de basura en sistemas de drenaje y el irrespeto a normas de construcción agravan los efectos de las lluvias. La prevención es una tarea compartida que requiere conciencia colectiva.

Frente a la amenaza de El Niño, Ecuador necesita liderazgo, planificación y capacidad de ejecución. El tiempo para actuar es ahora. La diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia nacional dependerá, en gran medida, de las decisiones que se tomen antes de que caiga la primera gran lluvia.


Radio hola

Current track

Title

Artist