Estudiantes de Quito crean empresas desde el colegio y venden en el mercado real
Written by on 05/08/2026
Es la primera vez que Alejandra Reyes y sus compañeras se pararon frente a clientes reales en una feria. En sus manos una toalla deportiva y una empresa con seis meses de vida que la capitalizaron vendiendo acciones. No se trata de una tarea escolar. Es un negocio.
Lo mismo vivió David Guillén y su equipo cuando explicaron a los compradores cómo su botella inteligente con chip NFC calculaba automáticamente cuánta agua debía tomar al día. Detrás tenía una app, datos de 150 encuestados y un mercado potencial de 20 mil jóvenes en Quito.
Ninguno está en la universidad. Cursan bachillerato y están inscritos en el concurso La Compañía.
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💡 ¿Por qué esto va más allá del aula?
Ecuador tiene un problema documentado: sus jóvenes se gradúan del colegio sin tomar decisiones financieras de peso. Mucho menos negociar con proveedores ni vender productos a desconocidos. La educación formal enseña emprendimiento. Pero casi siempre en teoría y carga semanal reducida.
Lo que hacen Guillén y Reyes -y otros 311 jóvenes de 18 colegios de Quito- es distinto: crean empresas que funcionan, generan ingresos reales, distribuyen dividendos y cierran con informes financieros. El concurso intercolegial La Compañía, organizado por la Fundación Junior Achievement Ecuador y la UDLA, lleva dos décadas construyendo el puente entre aula y mercado.
Ecuador está entre los seis con mayor actividad emprendedora, pero todavía enfrenta brechas de formación, lo que ocurre durante esta competencia es una señal de lo que podría ser posible si el sistema educativo apostara más decididamente por alumnos que aprendan con experiencias reales.
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🏃 FitUp: una botella que educa sobre el propio cuerpo
El equipo de FitUP en una feria comercial, en la que armaron su stand y ofertaron sus productos.
David Guillén y sus compañeros de la U.E. Jahibé partieron con estos datos: siete de cada diez jóvenes no cumplen niveles mínimos de actividad física, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y cerca del 80% no se hidrata correctamente, de acuerdo con Unicef. ¿Por qué no hay un producto que aborde ambos problemas que afectan el rendimiento?
Se enfocaron en la solución y así nació FitUp: una botella de vidrio de borosilicato con un chip NFC integrado. El usuario la escanea con el teléfono, ingresa su peso, talla y nivel de actividad física, y una web app calcula automáticamente su índice de masa corporal y su requerimiento diario de hidratación. El sistema hace seguimiento continuo y gamifica el proceso con rachas de cumplimiento.
El equipo de 20 estudiantes eligió vidrio de borosilicato porque no libera toxinas ni altera el sabor del agua, e incorporó protecciones de TPU reciclado para reducir el impacto ambiental. El precio de venta es de 17,99 dólares. Ya tienen cerca de 150 clientes y una comunidad digital de más de 600 seguidores.
La tutora de Jahibé, Maribel Cisneros, observó de cerca cómo se construyó ese resultado. Para ella, el mayor reto del proceso no fue técnico sino logístico: las distintas áreas de la empresa -producción, marketing, recursos humanos, finanzas- demandan tiempo fuera del horario escolar, y coordinarlas requiere una madurez que los estudiantes van adquiriendo sobre la marcha.
“Procuro enseñarles cómo organizar sus labores y establecer prioridades; ellos son los encargados de ejecutar”. Lo que Cisneros describe es, en esencia, gestión empresarial real: priorización, delegación, seguimiento. Solo que los ejecutivos tienen entre 16 y 18 años.
❄️ Kuntur Sports: la toalla que le gana al calor y se promueve en Manabí
Kuntur Sports ha vendido su producto a deportistas y personas que se ejercitan.
El equipo de Eight Academy partió de una incomodidad cotidiana: el sobrecalentamiento durante el entrenamiento deportivo. Alejandra Reyes, su gerente general, lo vivía en carne propia. Pero convertir esa molestia en un negocio requirió más que intuición: aplicaron encuestas a deportistas, proba materiales, descartar el neopreno y encontrar en la tela RPET -fabricada con plástico reciclado- y el alcohol polivinílico la combinación que buscaban.
Las ‘Cooling towels’ de Kuntur Sports JA se activan con agua fría y mantienen la temperatura corporal durante el ejercicio. No es un concepto nuevo en el mundo, pero sí en el mercado ecuatoriano, donde las soluciones accesibles, portátiles y sostenibles son escasas.
“No vendemos una toalla, vendemos rendimiento, recuperación y experiencia”, enfatiza Reyes. Y los números avalan la afirmación: punto de equilibrio en 65 unidades, ventas que duplicaron esa meta alcanzando 130, y una utilidad del 65%. La inversión inicial fue de 800 dólares, capitalizada con la venta de 100 acciones entre familiares e inversionistas cercanos.
Pero lo que distingue a Kuntur Sports no es solo el producto. El equipo extendió su proyecto hacia comunidades de Manabí, donde capacitaron a jóvenes locales en los fundamentos del emprendimiento. Jaime Salvador, su tutor, lo llama impacto que trasciende el contexto escolar.
Salvador dice que su mayor reto como guía fue exigir resultados reales sin suprimir el aprendizaje que viene del error. Les dejó equivocarse. Acompañó a corregir. Y vio crecer.
🏗️ El programa que impulsa a estudiantes emprendedores en Quito a competir con empresas reales
Uno de los estudiantes en una simulación de oferta pública en la Bolsa de Valores de Quito. Foto: Bismark Comunicación Audiovisual
La Compañía no es solo un concurso intercolegial con trofeo al final. Es un modelo de seis meses estructurado en fases que replican el ciclo completo de una empresa: formación, ideación, capitalización, producción, ventas en ferias reales y cierre con liquidación de activos.
Los estudiantes reciben capacitaciones en ‘design thinking’, gobierno corporativo, finanzas, ciberseguridad y pitch. Venden en espacios como la UDLA, Plaza Las Américas y Supermaxi. Levantan capital en una simulación de oferta pública en la Bolsa de Valores de Quito. Ejecutivos privados evalúan.
La UDLA lleva una década como coorganizadora del concurso, aportando formación técnica, espacios físicos y docentes de distintas carreras que actúan como capacitadores y jurados. Esa articulación conecta a los jóvenes con un entorno universitario y profesional antes de que terminen el bachillerato.
Este modelo revela la tensión estructural existente: el currículo formal de emprendimiento existe en los colegios ecuatorianos, pero opera con pocas horas semanales y orientación predominantemente teórica. La Compañía llena ese vacío de forma extracurricular.
📜 Dos décadas con estudiantes que crean empresas reales
La metodología de aprender haciendo de Junior Achievement está probada en contextos económicos y culturales distintos. En Ecuador, el programa arrancó en 2005 con el modelo del concurso intercolegial.
La pandemia interrumpió las ediciones de 2021 y 2022, pero el programa rebotó con fuerza: de 153 participantes en 2023 pasó a 202 en 2024. Un año después se inscribieron 273 y este 2026 están 313, la cifra más alta de su historia.
Este año, 22 empresas de 18 colegios de Quito compiten en la edición que tiene como eje temático el deporte, un encuadre que coincide con el interés global por los eventos deportivos globales y que derivó en productos como accesorios, artículos de entrenamiento y propuestas de bienestar físico.
Ecuador destaca en la competencia mundial
Las empresas son evaluadas en tres dimensiones: desempeño empresarial (ventas, rentabilidad, gestión financiera), proceso formativo (liderazgo, trabajo en equipo, toma de decisiones) y resultados de aprendizaje (comunicación, pensamiento crítico, resolución de problemas). Las cinco mejores pueden postular al Company of The Year Competition (COY) de Junior Achievement Américas, y desde ahí al Premio Global de Emprendimiento Ralph De La Vega.
En marzo de 2026, una empresa juvenil ecuatoriana se convirtió en campeona mundial de emprendimiento. Sacky JA -fabricantes de loncheras sostenibles hechas de plástico reciclado, egresada del concurso La Compañía- ganó el primer lugar en el Premio Global Ralph De La Vega, que reúne a los mejores equipos juveniles del planeta. Antes, en el COY 2025 que se realizó en Río de Janeiro, Ecuador obtuvo el primero y el tercer lugar con tres empresas representantes.
El año anterior, en Montevideo, Ecuador también estuvo entre los mejores. La trayectoria muestra que el modelo prepara a los chicos para competir con los mejores del mundo. “Ecuador participa en el COY con equipos altamente preparados, competitivos y con un fuerte compromiso por la innovación”, destaca Junior Achievement Ecuador.
🔭 Lo que viene: del concurso al mercado
La premiación de la edición 2026 está prevista para fines de mayo. Las cinco empresas con mayor puntaje tendrán la opción de postular al COY de Junior Achievement Américas, que se realiza anualmente en distintas ciudades de la región. Desde ahí, la puerta al premio global queda abierta.
Para FitUp JA, el siguiente paso es fortalecer su plataforma tecnológica y explorar nuevos mercados. Para Kuntur Sports, el modelo de producción con comunidades de Manabí sugiere un camino de escalamiento con impacto social. Ambas empresas enfrentan la misma encrucijada que cualquier startup: crecer sin perder el propósito que las originó.
Maribel Cisneros, la tutora de Jahibé, cree que los estudiantes que llegan a instancias internacionales abren puertas de universidades locales y en el exterior, donde esa experiencia pesa como credencial reconocida. Lo que empieza como un concurso intercolegial define una trayectoria profesional.
Lo que Guillén, Reyes y los 22 equipos ya saben -y que muchos adultos tardan años en descubrir- es que emprender no es solo tener una idea. Es sostenerla cuando el mercado no responde como se esperaba; negociar cuando los recursos se acaban, liderar cuando la confianza cae. Ellos lo aprendieron antes de graduarse de bachilleres con experiencias reales.
Enlace externo: La ceremonia del Premio Global de Emprendimiento Ralph de la Vega
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