Pachakutik abre espacio a Luisa González y revive su conflicto histórico con el correísmo
Written by on 08/19/2026
La inscripción de Luisa González como aspirante a la Prefectura de Manabí con el auspicio de Pachakutik reactivó una relación que acumula acuerdos electorales y confrontaciones desde 2006.
El entendimiento ofrece a la dirigente correísta una organización habilitada para presentar su candidatura y entrega al movimiento indígena una figura con amplio respaldo electoral en la provincia.
Una estructura electoral después de dos suspensiones para la estructura del correísmo en las elecciones
La ruta de González hacia la Prefectura cambió después de que el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) suspendiera provisionalmente durante nueve meses a Revolución Ciudadana. La medida se dictó el 6 de marzo de 2026, tras un pedido de la Fiscalía dentro de una investigación previa por presunto lavado de activos en el caso Caja Chica.
El TCE ratificó posteriormente la medida, debido a que la investigación continuaba bajo reserva. La suspensión afecta la participación electoral de Revolución Ciudadana.
La excandidata presidencial acudió después al movimiento Amigo, que la escogió como precandidata junto con el asambleísta Guido Mendoza. Ese camino se cerró el 17 de julio, cuando el TCE también suspendió provisionalmente a esa organización durante nueve meses.
La decisión se produjo después de que el juez electoral admitiera una denuncia presentada por el fiscal general encargado, Leonardo Alarcón, por presunto lavado de activos. El movimiento Amigo auspiciaba las candidaturas del correísmo.
Antes del cierre de inscripciones del 17 de agosto, la dirección provincial de Pachakutik retiró el binomio integrado por Gladys Pionce y Luis Chalacama. En su lugar, registró a González y al médico y exasambleísta Gabriel Giler para la Prefectura y Viceprefectura de Manabí.
Sofía Guerrero, analista política, explica que esta secuencia puede instalar dudas sobre la naturaleza del acuerdo. La analista sostiene que González deberá demostrar que la relación incluye coincidencias programáticas y no se limita al acceso a una lista electoral.
El cuestionamiento también puede alcanzar a sectores de Revolución Ciudadana. Según su análisis, la militancia correísta deberá aceptar que una de sus principales figuras participe bajo los colores de una organización a la que varios dirigentes de ese movimiento cuestionaron durante años.
👉 https://t.co/WnuKrEblr8 || La candidatura de Luisa González genera discrepancias en las bases de Pachakutik y la Conaie. 👇👇👇 pic.twitter.com/r8LTEDZfD0— El Comercio (@elcomerciocom) August 19, 2026
Andrés Obando, especialista en comunicación política, interpreta el escenario desde la restricción electoral que enfrentó Revolución Ciudadana. La suspensión de RC y la posterior salida de Amigo redujeron las alternativas disponibles para sus candidatos. Esa condición explica, desde su perspectiva, la búsqueda de organizaciones habilitadas, aunque no elimina las diferencias anteriores con Pachakutik.
El problema de la legitimidad interna de Pachakutik
La prefecta de Cotopaxi y dirigente de Pachakutik, Lourdes Tibán, cuestionó que la candidatura no pasara por una consulta amplia dentro de la organización. También recordó las diferencias que han separado durante años al movimiento indígena y al correísmo.
Ercilia Castañeda, vicepresidenta de la Conaie, sostuvo que el acuerdo de Manabí no se discutió en el último Consejo Político del movimiento.
Jorge Herrera, expresidente de la organización indígena; Salvador Quishpe, exasambleísta, y Piedad Wampash, exprecandidata de Morona Santiago, también rechazaron la decisión. Los cuestionamientos alcanzaron a dirigentes y bases de Pachakutik.
El coordinador nacional de Pachakutik, Guillermo Churuchumbi, defendió la actuación de la dirección provincial. Según su explicación, resoluciones anteriores autorizaron acuerdos con organizaciones ubicadas entre el centro y la izquierda. También señaló que Pachakutik tiene una estructura menor en Manabí frente a su presencia en la Sierra y la Amazonía.
Guerrero considera que este puede ser el principal problema para el movimiento. La controversia no se limita a las diferencias ideológicas con el correísmo, sino que incluye una disputa sobre quién toma las decisiones dentro de Pachakutik.
Si las bases perciben que la dirección sustituyó a sus candidatos sin permitirles intervenir, puede surgir una distancia entre la estructura electoral y las organizaciones sociales que sostienen al movimiento. Según la analista, esa separación podría reducir la movilización durante la campaña, incluso si no provoca renuncias públicas.
El respaldo orgánico requiere más que la aceptación de la candidatura por parte de la directiva provincial. También necesita la participación de coordinaciones cantonales, parroquiales, comunitarias y de los candidatos inscritos para otras dignidades.
Obando coincide en que el reemplazo del binomio puede provocar conflictos internos, pero considera que la limitada presencia de Pachakutik en Manabí reduce el alcance de una eventual desmovilización. El respaldo del correísmo, por el contrario, podría aumentar la capacidad territorial de la lista 18 en la provincia.
El especialista tampoco descarta acciones internas contra la candidatura. Los sectores que rechazan el acuerdo podrían apartarse de la campaña, respaldar a otras opciones o apoyar los recursos que buscan impedir la calificación de González.
¿Pachakutik puede crecer en Manabí?
La fortaleza electoral de González explica parte del interés de Pachakutik. En la primera vuelta presidencial de 2025, obtuvo más del 62% de los votos en Manabí y superó ampliamente a Daniel Noboa. La provincia ratificó su respaldo mayoritario a Revolución Ciudadana.
👉 https://t.co/WnuKrEblr8 || La candidatura de Luisa González genera discrepancias en las bases de Pachakutik y la Conaie. 👇👇👇 pic.twitter.com/r8LTEDZfD0— El Comercio (@elcomerciocom) August 19, 2026
En la segunda vuelta, González volvió a imponerse en Manabí. La provincia formó parte de las cinco jurisdicciones en las que ganó, aunque perdió la elección nacional con el 44,37% frente al 55,63% de Daniel Noboa. El CNE proclamó los resultados definitivos en mayo de 2025.
Obando considera que el conocimiento nacional de González representa una ventaja en una campaña de corta duración. Pachakutik no tendría que posicionar un nombre desconocido y podría concentrar sus esfuerzos en la movilización y las propuestas provinciales.
El especialista también plantea un posible efecto sobre las demás candidaturas de la lista 18. Una campaña competitiva por la Prefectura podría aumentar la exposición de sus aspirantes a alcaldías y concejalías. Esa posibilidad, sin embargo, deberá comprobarse con las encuestas y los resultados.
Desde esa perspectiva, Pachakutik tiene mayores posibilidades de aumentar su presencia en Manabí que de perder una base electoral amplia, debido a que su estructura provincial todavía es reducida.
Guerrero reconoce esa oportunidad, pero advierte sobre el efecto que el acuerdo podría tener en la identidad nacional del movimiento. Pachakutik no funciona únicamente como una lista electoral, pues representa una trayectoria vinculada con las demandas y organizaciones del movimiento indígena.
La analista plantea que el movimiento deberá definir qué recibe además de una candidatura competitiva. Esa respuesta incluye la participación en la elaboración del plan de trabajo, la defensa de una agenda propia y el nivel de autonomía que conservaría ante una eventual administración de González.
Si Pachakutik amplía su estructura provincial, obtiene representación y participa en las decisiones, el acuerdo podría fortalecerlo. Si el beneficio político queda concentrado en el correísmo, la organización habrá aportado su lista sin consolidar una presencia propia.
Los acuerdos no borraron las confrontaciones
El primer respaldo electoral de Pachakutik al proyecto que después se identificaría con el correísmo ocurrió en 2006. El movimiento apoyó a Rafael Correa frente a Álvaro Noboa en la segunda vuelta, después de que su candidato, Luis Macas, alcanzara el 2,6% en la primera ronda.
El acuerdo incluyó coincidencias como el rechazo a un tratado de libre comercio con Estados Unidos y la salida de las tropas estadounidenses de la Base de Manta.
Entre ese respaldo y el siguiente acercamiento, la relación atravesó conflictos relacionados con la explotación minera, las leyes de Aguas y Tierras, la protesta social y los procesos judiciales contra dirigentes indígenas durante el gobierno de Rafael Correa.
En 2017, una parte de la dirigencia indígena respaldó a Guillermo Lasso frente a Lenín Moreno. Cuatro años después, la Conaie y Pachakutik promovieron el voto nulo en la segunda vuelta entre Lasso y Andrés Arauz.
Jaime Vargas, entonces presidente de la Conaie, apoyó a Arauz contra la resolución colectiva. El episodio volvió a mostrar las diferencias entre las decisiones orgánicas y los pronunciamientos individuales. El apoyo de Vargas provocó cuestionamientos dentro del movimiento indígena.
El acercamiento institucional reapareció el 30 de marzo de 2025. Guillermo Churuchumbi y Luisa González firmaron en Tixán, Chimborazo, un acuerdo programático para la segunda vuelta presidencial.
El documento incluyó propuestas sobre seguridad, protección de la dolarización, moratoria minera, consulta previa, educación intercultural bilingüe, reducción del IVA al 12%, rechazo a las privatizaciones y la decisión de no convocar una Asamblea Constituyente.
Leonidas Iza participó de forma virtual y condicionó el respaldo al cumplimiento de las demandas. El acuerdo tampoco alcanzó unanimidad dentro de las organizaciones indígenas. Pachakutik y el correísmo firmaron el pacto en medio de posiciones divididas.
Antes de la firma, la Conaie y Pachakutik habían planteado una serie de condiciones a González. El extractivismo, la minería, el petróleo, los procesados por protestas y la reducción del IVA formaron parte de las demandas. El apoyo para la segunda vuelta estuvo sujeto a compromisos programáticos.
Guerrero considera que los acuerdos de 2006 y 2025 probaron que Pachakutik y el correísmo pueden cooperar durante una elección, pero no demostraron que sus diferencias ideológicas hayan desaparecido.
Por esa razón, interpreta la candidatura de Manabí como una respuesta a necesidades electorales de ambas partes. González necesita una organización habilitada y Pachakutik busca una figura competitiva para una provincia donde tiene menor presencia.
Obando también reconoce el peso de las antiguas confrontaciones en la opinión pública. A su criterio, el acercamiento puede resultar difícil de explicar desde la historia de ambas organizaciones, aunque las suspensiones de RC y Amigo ayudan a comprender la decisión electoral.
Los dos expertos coinciden en que el acuerdo no puede considerarse una reconciliación definitiva. Su continuidad dependerá de la participación de las bases, la existencia de un proyecto provincial compartido y la distribución de los beneficios políticos.
Las señales aparecerán durante la campaña
Guerrero identifica como primera señal la composición de la campaña. Si González aparece acompañada por la coordinación nacional, la directiva provincial y las bases territoriales de Pachakutik, el acuerdo tendrá un respaldo que superará la inscripción formal.
La posición de Gladys Pionce y Luis Chalacama también permitirá medir la cohesión interna. Su incorporación a la campaña mostraría que el reemplazo del binomio no produjo una ruptura definitiva. Su silencio o alejamiento mantendría abierta la disputa.
Otro indicador será el comportamiento de las estructuras cantonales y parroquiales. Para la analista, una alianza provincial necesita apoyo territorial y no puede depender únicamente de los acuerdos entre dirigentes nacionales.
Obando coloca el énfasis en las encuestas, los respaldos públicos y la capacidad de convocatoria. Una intención de voto favorable podría reducir las críticas internas antes de las elecciones, aunque no resolvería las diferencias políticas.
La falta de actividades conjuntas, las renuncias, el respaldo de dirigentes de Pachakutik a otras candidaturas o nuevas acciones contra la calificación de González mostrarían un conflicto de mayor alcance.
El último indicador aparecería después de una eventual victoria. Guerrero sostiene que el resultado debería fortalecer la organización de Pachakutik en Manabí para que el acuerdo funcione como una asociación política. Obando considera posible ese crecimiento debido al peso electoral de González y al efecto que su candidatura podría tener sobre las listas locales.
Antes de esa etapa, la Junta Provincial Electoral deberá resolver la objeción presentada por Mishel Mancheno, secretaria nacional de ADN. La lista definitiva de candidaturas se conocerá el 9 de noviembre. La inscripción inicial no garantiza que un aspirante aparezca en la papeleta.
Solo después de la calificación podrá comprobarse si el auspicio formal se convierte en una campaña compartida.
Luisa González, Pachakutik y el correísmo en las elecciones seccionales 2026; preguntas frecuentes
❓¿Por qué Luisa González participará con Pachakutik en Manabí? Luisa González recurrió a Pachakutik después de que Revolución Ciudadana y posteriormente el movimiento Amigo fueran suspendidos provisionalmente, reduciendo sus opciones para competir en las elecciones seccionales.Antes del cierre de inscripciones, Pachakutik retiró el binomio integrado por Gladys Pionce y Luis Chalacama y registró a González junto con Gabriel Giler para la Prefectura y Viceprefectura de Manabí. ❓¿Qué cuestionamientos internos enfrenta la candidatura de Luisa González por Pachakutik? Dirigentes como Lourdes Tibán y Ercilia Castañeda cuestionaron que el acuerdo no haya sido discutido de manera amplia dentro de la organización. También expresaron rechazo Jorge Herrera, Salvador Quishpe y Piedad Wampash.El principal debate gira alrededor de la legitimidad interna y de quién tomó la decisión de reemplazar al binomio inicialmente previsto en Manabí. ❓¿Qué gana Pachakutik con la candidatura de Luisa González? Pachakutik incorpora a una figura con alto reconocimiento y respaldo electoral en una provincia donde su estructura es menor que en la Sierra y la Amazonía.En la primera vuelta presidencial de 2025, González obtuvo más del 62% de los votos en Manabí, por lo que su candidatura podría aumentar la exposición de otras postulaciones de la lista 18. ❓¿Pachakutik y el correísmo ya habían tenido acuerdos electorales? Sí. Pachakutik respaldó a Rafael Correa en la segunda vuelta de 2006 y volvió a acercarse al correísmo en marzo de 2025, cuando Guillermo Churuchumbi y Luisa González firmaron un acuerdo programático en Tixán.Sin embargo, esos acercamientos estuvieron intercalados con fuertes diferencias sobre minería, leyes de Aguas y Tierras, protesta social y otros temas políticos. ❓¿Qué definirá si la alianza entre Luisa González y Pachakutik funciona políticamente? Una de las señales será si González aparece en campaña acompañada por la coordinación nacional, la dirigencia provincial y las bases territoriales de Pachakutik. También será clave la posición de Gladys Pionce y Luis Chalacama, quienes integraban el binomio reemplazado.Además, se observarán las encuestas, la capacidad de convocatoria, posibles renuncias o respaldos a otras candidaturas. Antes de todo ello, la Junta Provincial Electoral deberá resolver la objeción presentada contra la candidatura.
Te recomendamos